
En primer lugar, es difícil de entender que una mujer tan ocupada como Angelina Jolie tenga seis hijos y aún quiera seguir teniendo más. En segundo lugar, parece muy ridículo que se haya decidido a adoptar una niña más sin el consentimiento de Brad Pitt, su pareja, quien además es el padre del resto de los niños. En otras palabras, la niña que Angelina adopte será hermana de sus hijos, pero no podrá llamar “papá” a Brad como los demás lo hacen. ¿No les parece ridículo?
Ya se sabía que el protagonista de “Meet Joe Black” no estaba conforme con la idea de agregar otro pequeño más al clan Pitt-Jolie, ya que considera que los hijos necesitan compartir tiempo y cuidados las 24 hs. Lógicamente, a mayor cantidad de hijos, menos posibilidades de prestarles la atención que se merece cada uno.
Pero Angelina Jolie, en honor a su fama de mujer independiente, no hizo caso de la opinión de Brad Pitt y decidió adoptar a una niña de Siria, quien aparecerá sólo como hija de ella en los papeles de adopción.

No sería la primera vez que se siente lo demasiado autosuficiente como para tener un hijo sola. Recordemos que, estando soltera, adoptó a Maddox y a Zahara, a quienes más tarde Brad no dudó en dar su apellido. Un corto tiempo después, la pareja más famosa de Hollywood no soportó los deseos de tener un hijo biológico y concibieron a Shilo, la niña más fotografiada del jet set. Por último llegó Pax y, luego, nacieron los mellizos Knox y Vivienne.
Hasta este punto, la historia de la familia Pitt Jolie parece un cuento de hadas. Sin embargo, no sería nada de extrañar que esta decisión tan…. tan descabellada –perdón, Angie, pero tenía que decirlo- trajera problemas a la pareja perfecta. ¿Se imaginan qué sucederá cuando la pequeña quiera saber por qué sus hermanos pueden llaman “papá” a Brad y ella no?

Ojalá que esta decisión no traiga problemas que puedan arruinar la bellísima pareja que hacen.