
No son pocos los que consideran a Anne Hathaway como una de las más lindas de su generación; sin embargo, en una entrevista con el magazine InStyle para la edición de marzo 2010, ella confesó que considera que sus rasgos son “raros” y no bonitos.
Paradójicamente, hace muy pocos días pudimos verla vestida con un corsé muy sexy para la revista GQ y en marzo la veremos preciosa para la portada de esta entrevista, con un vestido de gala color púrpura.
“Tengo unas facciones muy grandes en una cabeza muy pequeña. Pero bueno, no por eso me voy a frustrar. Es mi cara. No soy muy guapa. Pero está bien, porque sé que soy yo misma, y al fin y al cabo, ser auténtica es lo más importante”.
Con estas palabras Anne Hathaway define su aspecto físico y le da una lección a muchas otras estrellas de Hollywood que viven de cirugía en cirugía o abusan del Photoshop, como Demi Moore.

Hay que convenir en que tiene un físico privilegiado, pero asegura –de todas maneras- que debe ir al gimnasio para mantenerse en forma:
“Si no hago ejercicio, voy a tener demasiadas curvas y no estaré nada tonificada; eso no está bien. Se trata de encontrar un equilibrio”.
Además, en esta entrevista llena de confesiones también habló de las diferencias que su familia tiene con la Iglesia Católica, de la cual se alejaron a causa de su intolerancia a la homosexualidad. Solían ser tan fieles y creyentes que ella incluso llegó a tener la idea de ser monja, pero cuando rechazaron a Michael, su hermano mayor, por ser gay, la familia entera decidió abandonar la fe católica.

Me cae bien esta chica, porque es honesta y natural, además de tener una carrera realmente promisoria. Con esta entrevista deja bien en claro que –por más que a algunos nos parezca linda y a otros no tanto- lo que cuenta es que la belleza puede ser efímera, pero la autenticidad es eterna.


