
Hace tan sólo un par de semanas que se armó el revuelo por aquella portada de la revista W, en la que Demi Moore aparecía espléndida a sus 47 años, salvo por el evidente mal retoque de la fotografía que la había dejado sin un pedazo de cadera.
Tanto la publicación estadounidense como la actriz de Striptease no tardaron demasiado en salir a desmentir que existieran modificaciones sustanciales en la imagen, a pesar de la evidencia. Pero ahora, la polémica por el abuso del Photoshop se está tornando en escándalo: hay un rumor muy fuerte que afirma que la de esa delgada y joven figura no es Demi, sino una modelo a la que se le agregó el rostro de Demi.
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