
Como en un cuento de hadas, la controversial y dinámica Gloria Trevi le dió el “sí” a Armando Gómez , un empresario que le juró que lo amará “hasta que la muerte los separe”. De este modo se cierra y se abre a la vez un nuevo capítulo en la vida de esta cantante mexicana quien vivió en carne propia el sufrimiento de una moderna Cenicienta del siglo XXI.
Esta vez no fue el Castillo del Reino Mágico de Disney, sino la Catedral Metropolitana de Monterrey, escenario de la boda donde el cardenal mexicano Francisco Robles Ortega, le dió a bendición a la cantante de 42 años y al padre de su segundo hijo.
La intérprete de “Pelo Suelto” se encontró no solo feliz, sino que se mostró muy radiante con un espectacular vestido con incrustaciones de cristales y perlas de plata, diseñado especialmente para ella por su amigo Gustavo Matta. En cuanto al peinado, ella optó por llevar el cabello suelto colocandose una corona con incrustaciones de piedras brillantes que le resaltaba su rostro.


