
Al menos eso es lo que opina el Vaticano. “Esta película no es más que un vacío moral con un mensaje desviado por el que nos deberíamos preocupar”, declaró el consejero pontífice de Cultura, Monseñor Franco Perazzolo, e instigó a los católicos a no ver New Moon (Luna Nueva), la tan esperada segunda parte de la saga Twilight.
A pocas horas de su estreno mundial, la película que más expectativas generó en el año –incluso más que Harry Potter y las Reliquias de la Muerte- acaba de recibir la primera crítica negativa, si es que así se puede llamar la censura de la Iglesia Católica. Lo cierto es que el esoterismo –aunque se trate de ficción- es algo que molesta profundamente al Vaticano, tanto que también ha llegado a perseguir en una inquisición cinematográfica y literaria a grandes best sellers, como El Código Da Vinci de Dan Brown o la saga Harry Potter de J. K. Rowling, alegando que atentaban contra las creencias cristianas y la integridad de la Iglesia Católica.
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