
Lindsay Lohan se ha confesado muy honestamente en una entrevista para The Sun, en la que cuenta lo difícil que es para ella la lucha diaria en contra de las drogas. En la extensa nota, llegó a admitir que buscó ayuda para desintoxicarse recién el día en que sintió que estaba por morir.
Lindsay –que ahora luce morena- afirmó que durante muchos años sintió que debía recurrir al alcohol, a los medicamentos y a varios tipos de sustancias ilegales para cubrir el dolor que sentía por sus problemas personales. Lamentablemente, esta actitud la llevó a saltar de una carrera en ascenso, en el 2007, a una vida de escándalos y problemas que lo único que hicieron fue alejarla del trabajo.
En esa época, según confesó, se rodeaba de malas amistades a las que no sabía decirles que no:


