
El viernes pasado comenzó con una disculpa pública, en una conferencia de prensa. Luego, el lunes, se disculpó en la escuela de su hija. Pero Tiger Woods tiene un largo camino que andar antes de que su esposa, Elin Nordegren, decida reunirse o no con él, según afirman allegados a la familia.
Al parecer, todo este tiempo Elin ha estado muy enojada, y a decir verdad tiene toda la razón de estar enojada con su marido tras el terrible escándalo lleno de engaños sexuales que provocó. Sin embargo, ella jamás le habría pedido que se disculpara públicamente, simplemente se trató de un gesto que él decidió tener por propia voluntad.
El 20 de febrero –la noche luego de que el golfista se disculpara públicamente- la pareja y sus hijos, Sam y Charlie, viajaron juntos en un jet Gulfstream desde Orlando hasta Arizona. ¿Elin pensará que ya es hora de perdonarlo?



