
“Nada sabe mejor que estar delgada”, dijo Kate Moss y levantó una gran polémica. Es que la súper-modelo que más se parece a un verdadero maniquí es la menos indicada para hablar de delgadez.
Hace mucho tiempo que los medios la acusan de ser una apología a la anorexia y a la bulimia en sí misma, ya que su “sexy” figura parece estar compuesta sólo de piel y huesos, debido a su obsesión por no sobrepasar la “talla cero”. Pero este escándalo no sería tal, si la británica fuera una desconocida y no un referente para cientos de miles de mujeres, como lo es en realidad.
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