LA CASA BLANCA SE VISTE DE LUZ Y COLOR PARA RECIBIR A MÁS DE 50.000 INVITADOS EN LOS 28 FESTEJOS QUE EL PRESIDENTE DE ESTADOS UNIDOS TIENE PREVISTOS PARA ESTAS NAVIDADES

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Oh, blanca navidad… Blanca y muy festejada, por lo menos así será para las primeras navidades que los Obama van a pasar en la Casa Blanca. La familia presidencial tiene programados 28 eventos lúdicos que congregarán a alrededor de 50.000 invitados. Habrá fiestas para los miembros del ejército, para el servicio secreto, para los medios de comunicación, otra para los empleados de la Casa Blanca y otros tantos eventos organizados con motivos de la festividad judía de la Janucá o de la africana Kwanza.
Adornos navideños, luces por doquier, y la mesa puesta para todos ellos, con bebidas y licores, aperitivos y platos de lo más suculentos. De estos festines sabe mucho Walter Scheib, anterior cocinero de la casa presidencial, que estuvo a las órdenes de George W. Bush y Bill Clinton. Scheib ha declarado que el equipo de cocina ha de ser especialmente productivo en lo que a la pastelería se refiere. Se prepararán montañas de pastas para galletas, postres y dulces de todo tipo para saciar el apetito de tan hambrientos comensales.

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Según ya se ha filtrado a la prensa, este año podrán degustar deliciosos bombones de avellana, trufas de chocolate, verduras confeccionadas con mazapán y otras exquisiteces, siendo especialmente esperado el pan de especias, realizado con la forma de la Casa Blanca. Yosses, el jefe del equipo de reposteros, ha trabajado durante mes y medio en este pastel que pesa 188 kilos y va cubierto de chocolate blanco.
Probablemente estos y otros detalles han sido desvelados por el mismísimo presidente, Barack Obama, en la jugosa entrevista que ha organizado la presentadora Oprah Winfrey, en un programa especial titulado Christmas at the White House: An Oprah Primetime Special.

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La cadena ABC cuenta para ello tanto con Obama como con su esposa Michelle y en este espacio la popular presentadora ha conseguido pasar tiempo no sólo con la familia Obama, sino que ha recorrido algunas de las habitaciones del edificio presidencial para que todos los ciudadanos puedan conocer de primera mano cómo son los escenarios en los que se desenvuelve el quehacer diario de la familia más famosa del mundo.
Los medios de comunicación estadounidenses hablan de este programa especial como un ajuste de cuentas entre el presidente y la presentadora pues, según The Hollywood Reporter, el presidente le debía a Oprah Winfrey muchísimo por el apoyo que ésta le prestó durante las elecciones presidenciales.


