
Una vez más, Naomi Campbell ha terminado envuelta en un escándalo que incluye violencia y problemas legales. En esta oportunidad se la acusa de haber atacado a un chofer de una limusina que había contratado por un día en Nueva York, el martes pasado.
Ahora, la supermodelo británica de 39 años ha sido llamada por la policía neoyorquina para que se someta a un interrogatorio luego de que supuestamente pateó y dio golpes de puño a un conductor a las 3 de la tarde del día de ayer, a plena luz del día, de acuerdo a lo que ha sido reportado.

Un vocero de Naomi Campbell dijo que no hay que apresurarse a realizar un juicio sobre su accionar y que la modelo cooperará voluntariamente. Además, agregó que no hay mucho más que decir que lo que salta a la vista
Según la declaración del conductor agredido, él llevaba a Naomi desde un hotel hasta los Estudios Astoria, en Queens. Ella lo golpeó desde el asiento trasero y luego se escapó corriendo por Manhattan. El hombre tiene moretones e hinchazones en su cabeza y otras partes del cuerpo, además de un fuerte de nuca.

¿Cuáles habrán sido los motivos para que se desate la furia de la morena? Aún no han sido reveladas, pero lo que sí queda claro que éste es otro episodio en el historial de agresiones protagonizados por la irascible modelo.
Afortunadamente para ella, el conductor ya dijo que no levantará cargos en su contra, por lo que esta vez Naomi no tendrá que pagar una indemnización ni cumplir penas de trabajo comunitario, como le tocó luego de atacar a dos policías en el Aeropuerto Heathrow de Londres.
Lo que yo no puedo entender es cómo después de tantas explosiones de furia nunca la obligaron a realizar algún tipo de rehabilitación para controlar su irascibilidad. Uno no puede andar por la vida pegando y maltratando a todo el mundo sólo porque tiene un mal día, ni siquiera siendo una de las modelos más importantes del mundo.


