
Rihanna no encontró mejor manera para promocionar su recién lanzado álbum Rated R que protagonizar una ardiente sesión de fotos para el número de enero de la publicación estadounidense GQ.
En la portada de la revista, la joven y sexy cantante descubre sus atributos más deseados. Al parecer se entusiasmó con la idea de verse (y mostrarse desnuda), por más que haya dicho que las fotos que se filtraron por Internet -en las que se la veía “como Dios la trajo al mundo”- fueron lo peor que le pudo pasar en la vida. Como todos recordamos, sobre el reciente incidente se mostró algo avergonzada, pero no dejó pasar demasiado tiempo para confesar que en cierta manera le gustó verse al descubierto.

“Todas deberíamos tomarnos fotos desnudas. En cinco años mi cuerpo ya no será igual”, asegura Rihanna, quien cree que la belleza exterior no es eterna. Además, confesó que siempre le gustó ser sexy y que con las fotos simplemente se divierte.
En la portada del magazine GQ podremos verla en “topless”, vestida tan sólo con unos pequeños shorts de cuero. Pero para quienes no querían dejar absolutamente nada librado a la imaginación, como podrán ver en la foto, la morena cuidó de ubicar estratégicamente sus brazos para cubrir al menos algo de sus pechos.
Del reportaje que acompaña a esta candente sesión de fotos nada sabemos aún. Seguramente, la cantante procedente de Barbados hable de su cambio de estilo en Rated R y de su cambio de imagen: ahora podemos verla mucho más agresiva y segura, sobre todo en su nuevo single, “Hard”. Además, es más que probable que en algún momento haga alusión a su mala experiencia con Chris Brown, ya que es el tema ineludible cada vez que hablamos de Rihanna.

A propósito de Chris Brown: mientras su ex novia es cada vez más aplaudida por su ascendente carrera, el cantante de R&B sufre –violentamente- el repudio de varias tiendas de discos (entre ellas Wall-Mart) que no quieren vender su álbum. ¿El motivo? Alegan que no apoyan a golpeadores de mujeres.