
Es de conocimiento público la crítica situación financiera de Nicolas Cage. Hace unos meses, la noticia de que le debe alrededor de 6 millones de dólares al Gobierno de los Estados Unidos recorrió todo el mundo. Hoy por hoy, debido a que no pagó impuestos al fisco durante los años 2002, 2003, 2004 y 2007, el actor de “Leaving Las Vegas” acaba de perder dos lujosas casas que tenía en New Orleáns.
La revista People acaba de confirmar la subasta de las dos suntuosas propiedades ubicadas en el “barrio francés” de la ciudad de Louisana, por un total de 4,5 millones de dólares (cifra que no es suficiente para cubrir la millonaria deuda de Cage). En abril ya había vendido un castillo que tenía en Alemania, aunque en aquella ocasión dijo que la causa era la crisis económica mundial.

¿Por qué Nicolas Cage no pagó sus impuestos? ¿Se habrá tratado simplemente de negligencia de su ex agente (a quien demandó por realizar inversiones de alto riesgo que no funcionaron) o de falta de honestidad? Evidentemente el motivo no ha sido la falta de dinero, porque si realmente hubiera tenido la voluntad de cumplir con sus obligaciones, podría haber vendido algunas de sus propiedades para pagar los impuestos y no llegar a este punto.
Pero existe una segunda hipótesis acerca de los causantes de su bancarrota. Según rumores que llegan de boca de sus allegados, esta deuda es sólo una de los motivos, que se mezcla entre los gastos excesivos en lujos y excentricidades de un Nicolas Cage que parecen burlarse de la crisis económica.
Si esta hipótesis fuera la correcta, el controvertido actor sería un hipócrita que habría estado dilapidando su dinero sin siquiera preocuparse por la crisis ni por la seguridad económica de su familia. Y Johnny Deep -que quiso ayudarle en nombre de su vieja amistad- se convertiría en el peor de los embaucados.
